GOB BC

domingo, 22 de mayo de 2016

GILBERTO LAVENANT

QPBC. Recientemente, el columnista señalaba que hay quienes afirman que varios candidatos no estaban haciendo campañas políticas. Específicamente lo decía el dirigente municipal del PAN en Tijuana, Raúl Felipe Luevano Ruiz.
El panista presumía, que al menos los candidatos blanquiazules, no habían visto en la calle, a los candidatos de otros partidos. Por ello, el columnista hizo referencia a lo virtual. 
Decía, que hay quienes afirman que no ha habido campañas. Que lo suyo, en su gran mayoría, han sido campañas virtuales.
Lo virtual, explicaba, es lo que aparentemente existe, pero que “existe”, solamente en el mundo de la cibernética. Y que tal parece que de eso se trata. Que fuera de las redes sociales, es poca, realmente muy poca, la labor proselitista de los candidatos.
El columnista hacía hincapié en que ya se había advertido. Que los montos de gastos de campañas, son muy limitados, pues apenas si alcanza para cubrir el costo de espacios en portales o redes.
Observaba que realizan un evento, toman fotos o videos, que de inmediato suben a las redes y las replican, dando la apariencia de que son extenuantes jornadas. Virtualmente, terminan “agotados”.

El candidato que llegó a la exageración en lo virtual, fue el supuesto independiente Gastón Luken Garza. A través de las redes empezaron a circular fotos, en las que se observaba que estaban colocando enormes carteleras en las fachadas de altos edificios.
La periodista Dora Elena Cortez, en su AFN Político, decía que
seguramente muchos andaban desesperados buscando y tratando de ubicar tales edificios. pero advirtió que no los encontrarían, por la sencilla razón de que no era cierto lo que se observaba. Que realmente se trataba de un truco cibernético. 
Por cierto, Adriana Millanés, aspirante a Regidora, en la planilla de Gastón Luken Garza, publicó una de esas fotos en su portal de facebook, en la que se mostraba que colocaban un enorme espectacular con su foto, en la fachada de un edificio. Alarmado, José Avelar, uno de los promotores del movimiento de las candidaturas ciudadanas, le agregó un comentario, recomendándole que pidiera la retiraran, pues sería contabilizada por las autoridades electorales. 
Así es de engañoso lo  virtual. Parece que ocurre, pero no lo es. No es real, sino imaginario. La cibernética permite mostrar esa aparente realidad. Las autoridades electorales, advierten que ya se debe regular el uso del internet en los procesos electorales. Posiblemente en la próxima contienda.         
¿Hasta qué punto se abusó de la cibernética en este proceso electoral? 
Porque efectivamente, a muchos candidatos, no se les vió en la calle, haciendo campaña.
Algunos, lo que hicieron fue contratar brigadas de promotores del voto, que recorrieron las calles, repartiendo folletos proselitistas, con lo que se dió la apariencia de que eran los candidatos quienes encabezaban las jornadas. Pero los candidatos, nunca aparecieron en persona.   
El problema de la cibernética, es que aunque ya es muy común el uso de aparatos móviles, estos se utilizan para muchas cosas, menos para estar al tanto de la política. Sirven para escuchar música, para ver películas o videos diversos, enviar fotos pornográficas, pero no para enterarse de las actividades de los candidatos. 
En las redes presumen que recorren sitios inaccesibles de las colonias populares, pero eso “ocurre” simplemente en el mundo virtual. 
En las redes sociales circulan resultados de supuestas encuestas, imaginarias o “patitos”, que nunca fueron realizadas.
Ese es el problema del mundo de la cibernética. Hasta los propios “actores” caen en el engaño.
La única realidad, se conocerá el día de los comicios, el 5 de junio, cuando, con su voto, los electores harán constar sus supuestas preferencias electorales. Si es que deciden acudir a las urnas, porque el grado de abstencionismo, ha sido de más del 70% del listado nominal.       
En los mundos virtuales de la cibernética, se observan cosas espectaculares, que son meramente imaginarias, y la problemática social, es una realidad social, no mera apariencia.

Están en un error, los que realizan campañas cibernéticas. Se engañan solos. Su supuesta popularidad, es mero cuento.