GOB BC

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Palco de Prensa: Fraude en el Poder Judicial.

Por : Gilberto LAVENANT
Cuando se habla de abogados, y juzgados, generalmente se hace referencia a las trampas, triquiñuelas y “chicanas” que se utilizan para vencer a los contrarios, en determinado proceso judicial.
Pero ahora, las cosas rebasan las sucias prácticas que se imputan a los litigantes. En esta ocasión, aparece como protagonista principal, el Presidente del Poder Judicial del Estado, el Magistrado Armando Vázquez.

Se le señala como el autor de una serie de actos indebidos, durante el proceso de elección de nuevo Magistrado Numerario, para cubrir la vacante que dejó el Magistrado Marco Antonio López Magaña.
Todo, para lograr que la “afortunada” sea la Juez Décimo de lo Civil, del Partido Judicial de Tijuana, Lic. María de Lourdes Molina Morales. Se dan los elementos, para presumir que se ha realizado un fraude en el Poder Judicial de Baja California.
A muchos sorprendió, que de 24 abogados que participaron en el concurso de selección, todos reprobaron, salvo la Licenciada Molina Morales, quien obtuvo excelentes calificaciones.
Hoy, ha trascendido, que hubo “mano negra”, para eliminar a los demás aspirantes. Quienes conocen este tema, aunque lo manejan con discreción, manifiestan indignación ante lo que han estado presenciando.
La convocatoria se publicó el 6 de Julio de 2015, registrándose 24 aspirantes. Desde esa etapa, se observaron serios vicios. Se trató de impedir la participación de 8 de ellos, dizque porque no reunían los requisitos de elegibilidad, como el haber omitido exhibir documentos tales como constancia de residencia, o acta de nacimiento, cuando que en la propia convocatoria se indicó que estaban exentos de hacerlo, los aspirantes que tuvieran más de 10 años de antigüedad en el Poder Judicial. Ahí, empezaron los problemas. Las triquiñuelas, podría decirse.
Se tuvo que dar marcha atrás a esto, pero los Consejeros Miriam Niebla y Salvador Montoya, fueron sustituidos, por no acceder a las pretensiones del Presidente del TSJBC. No acataron la consigna.
A fin de que las cosas salieran, como las había planeado, el Presidente del Poder Judicial se designó Presidente del Jurado Calificador del concurso selección del nuevo Magistrado.
Desde esa posición, dirigió y operó el proceso de selección a su gusto y capricho, brincando cualquier disposición jurídica que pudiese considerar un bloque o traba a sus propósitos.
Por ejemplo, elaboró el formulario de preguntas para el examen teórico, con la evidente intención de eliminar a la mayoría de los participantes. Practicada esta etapa el 31 de agosto del 2015, se eliminó a 19 de los 24 participantes. Lo peor es que los exhibió como pésimos profesionales del Derecho. Solamente destacó a la Licenciada  Molina Morales.
Luego habría de eliminar a otros 4, dejando a salvo solamente a su “recomendada”. Los 4 eliminados interpusieron recursos, en contra de su eliminación, debiendo aplicarles de nuevo el examen. Claro, se cuestionaba el procedimiento en el que solamente la Juez Décimo de lo Civil, aparecía como “triunfadora absoluta”. Ni ellos mismos lo podían creer.
Total, acreditaron a los 4 “reprobados” y los agregaron a la “aprobada”, para enviar la lista de aspirantes al Congreso del Estado, para la elección del nuevo Magistrado. Obviamente, destacando como “privilegiada” a su “recomendada”.
Ahora ha trascendido, que el Presidente del Tribunal, no solamente elaboró los formularios de los exámenes, sino que una vez aplicados, se encargó de la custodia y evaluación de los mismos. Los documentos carecían de medidas de seguridad, de forma tal que fácilmente pudieron ser alterados.

Los participantes cuentan, que las preguntas del examen, fueron capciosas y confusas, además de extensas, y por lo tanto no reunían los requisitos que para su planteamiento exige el Reglamento de Carrera Judicial. Las trampas y trucos del procedimiento, fueron tan evidentes, que los eliminados las precisaron en los escritos de revisión, hechos valer.
   
Por ejemplo, se hace hincapié en que con base al artículo 126 del Reglamento de Carrera Judicial, en la convocatoria se indicó que a los participantes se les darían las guías de las materias del examen, dependiendo de la plaza a concursar. Las preguntas fueron relativas a civil, mercantil, familiar y penal, no obstante que la vacante a cubrir, se ubica en la Tercera Sala Penal.

Los aspirantes, principalmente tienen experiencia en materia penal y por lo tanto afines a la vacante, pero les ganó una civilista. Plan con maña. Además, les plantearon  preguntas ajenas a la guía proporcionada, como las relativas al procedimiento abreviado, tesis de jurisprudencia, convencionalidad, tratados internacionales, artículos transitorios de la Ley de Amparo, preguntas de criterio personal. Todo, con la deliberada intención de reprobarlos.

En las constancias del procedimiento, hay claras evidencias del fraude maquinado en el Poder Judicial. Solamente falta que los legisladores, pasen todo por alto y designen Magistrada a la “protegida” del Presidente del Tribunal. Como dicen, “tanto peca el que mata la vaca, como el que le agarra la pata”. Habrá quienes digan, que “esto pasa, hasta en las mejores familias”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario