Por
: Gilberto LAVENANT
En la edad media, en
europa, los señores feudales eran aquellos individuos de las clases altas, a
los que los gobernantes o monarcas, les asignaban un territorio o feudo, con amplias
facultades sobre sus habitantes, tanto para el cobro de impuestos, como para
regular las actividades de estos.
Esa figura ancestral se
sigue aplicando, en la práctica, en la ciudad de Tijuana. Específicamente en el
Aeropuerto Internacional “Abelardo L. Rodríguez”. Es increíble lo que pasa.
Este puerto aéreo, es el
quinto más importante de la República Mexicana. En el 2013, manejó 4.2 milones
de pasajeros. En el 2014, la cifra subió a 4.4 millones. Sin duda alguna, es un
negocio sumamente redituable, para quienes lo operan.
Sin embargo, algo irónico
y absurdo, es que quienes manejan este aeropuerto, se niegan a contribuir para
el gasto público de la ciudad. En especial, se niegan a pagar el impuesto
predial. Según ellos, no están obligados a pagar impuestos a las autoridades
locales, por tratarse de una concesión federal, o sea un inmueble del gobierno
federal.
