Columna Indira Mata A-Firma
De una mujer como Verónica Reyes Gutiérrez no se necesitaría escribir mucho porque sus cualidades humanas son visibles, reconocidas y apreciadas por quienes están alrededor y conocen la bondad que practica hacia las personas.
Exaltarla podría parecer reiterativo pero hay cosas buenas dignas de ser contadas pues simboliza una especie de aliento ver los esfuerzos que realiza de manera cotidiana, genuina y apartada del protagnismo. Sin importar el frío o calor, la distancia o el trajín, he sido testigo del auxilio inmediato que brinda al enterarse de alguna contingencia y también ver que le invaden la impotencia, lagrimas y frustración humana.


