Por : Gilberto LAVENANT
Este martes, inicia el último mes del 2015 y el tercero y último año de los gobiernos municipales de Baja California. Se acaban los recursos, las expectativas, los proyectos, las esperanzas. Simplemente un final de caída libre.
Tanto como lanzarse de un avión en pleno vuelo, esperando el momento de tocar tierra. Sin nada que amortígue el golpe.
Cada vez es más deprimente el final de un ciclo gubernamental municipal. La problemática social aumenta, se agudiza y las administraciones municipales, cada vez son más incapaces de superar las expectativas.
Los que concluyen, llegan a su final, casi al límite del fracaso. Sus fallas, errores o excesos, trascienden más allá del punto de partida de la nueva gestión administrativa.
