Por.- Alfredo Calva
Transitando
con un rostro que oculta su verdadera personalidad, Laura Torres Ramírez, logro
engañar por meses a los priistas rosaritenses, mostrándose ante ellos cordial,
amable, tolerante y hasta con sensibilidad social, logro crear una falaz imagen
que le permitió accesar a las líderes tricolores para intentar convencerlas de
las bondades de su proyecto político con miras a conquistar la candidatura a la
alcaldía por el partido que en lo privado, reniega y desprecia, el PRI.
Durante
más de dos años Laura Torres, hoy diputada local por la vía plurinominal, ya
que fue vencida en la contienda del 2013 por el representante de la alianza
PAN, PEBC, PRD y PANAL, Felipe Mayoral, engañó a los priistas mostrándoles una
personalidad contraria a la que en la realidad vive, la de una mujer que se
enfurece y convulsiona rayando en la esquizofrenia cuando no resultan sus
caprichos.
