Por : Gilberto LAVENANT
La Constitución General de la República, claramente establece que “Está prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos” y advierte, que los esclavos del extranjero que entren al territorio nacional alcanzarán, por ese solo hecho, su libertad y la protección a las leyes”.
Sin embargo, en la práctica, patrones sin escrúpulos, hacen como que no conocen la Carta Magna, se aprovechan de las necesidades de muchos mexicanos, especialmente indígenas, jornaleros agrícolas, y los explotan, cual si fuesen bestias de carga. Parece una exageración, pero es cierto.
