Por
: Gilberto LAVENANT
En el box, cuando uno de
los contendientes ya está prácticamente aniquilado. Cuando el “nocaut” técnico
ya es más que evidente” y su rival le pega “hasta por debajo de la lengua”, sus
asistentes, tratando de evitar que siga siendo castigado, en tanto que el
referi ni cuenta se da de ello, suelen tirar la toalla al centro del ring, como
señal de que reclaman la suspensión inmediata de la pelea.
A veces, el boxeador,
ante tal hecho, aparenta molestarse y hace como que pretende continuar peleando.
La verdad, en la mayoría de los casos es solamente una actitud en defensa de su
dignidad, para dejar constancia que, por su parte, hubiese continuado peleando.
La verdad, dentro de sí mismos, dan gracias, porque les salvaron la vida.
