Por : Gilberto LAVENANT
Aunque no lo
reconocen abiertamente, los priístas de todo el país están desconcertados. El
pasado 5 de junio perdieron 5 de 12 gubernaturas, lo que después de todo dió
lugar a la renuncia de su dirigente nacional, Manlio Fabio Beltrones.
El
desconcierto fue mayor, pues además de que no encuentran justificación a la
salida de Beltrones, de la dirigencia nacional, no pueden responsabilizar de
ello al Presidente de la República Enrique Peña Nieto.
Incluso para
el propio Beltrones fue difícil. No solamente tomar esa decisión, sino el darla
a conocer, sin que apareciera como un rompimiento de relaciones con el Primer
Mandatario.
