Por Indira Mata
Además de
ser víctima de violación sexual una pequeña de origen indígena mixe permanece
retenida en el albergue temporal del DIF, separada de sus padres, acusados de
pobreza e incapacidad mental tras acudir a denunciar el abuso sexual contra la
menor ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
Por órdenes
de una pésima funcionaria de nombre Consuelo Luna Pineda, Procuradora para la
Defensa del Menor y la Familia, la niña Mayli de 9 años originaria de la sierra
Mixe de Oaxaca y víctima de un tío que la atacó sexualmente, tiene dos meses en
una especie de secuestro, enferma, infectada de piojos, deprimida, con llanto
permanente y en un shock emocional porque apenas y puede comunicarse en
español.
