Los espectaculares no salen tan baratos ¿o, sí?
Por : Gilberto LAVENANT
Suele ocurrir que, el nerviosismo o la desesperación porque inicie la competencia, uno de los competidores, salga antes de tiempo.
Todo se tiene que volver a iniciar. No se vale que uno, aunque sea con unos segundos de diferencia, salga antes que los demás.
Lo mismo pasa en política, en lo que respecta a “destapes” o pronunciamientos a favor de alguno de los aspirantes. No se valen, cuando ocurren antes de que sea el momento para ello.
